viernes, 29 de mayo de 2009

Lo que hemos conseguido. Lo que nos falta por hacer.

Cuando las organizaciones que inicialmente impulsamos II-SP, ahora somos ya bastantes más, estábamos trabajando en la construcción del proyecto y su candidatura, sabíamos que ésta iba a ser, sin duda alguna, objeto de criminalización como fase previa a a su intento de ilegalización. También intuíamos que era casi seguro que la Sala Especial del Tribunal Supremo iba a ser sensible al chantaje del Gobierno y especialmente al de su Ministro del Interior el Sr. Rubalcaba. Teníamos alguna expectativa, finalmente cumplida, de que el Tribunal Constitucional por razones de orden jurídico y político, restituyera nuestro derecho a estar presentes en la convocatoria electoral, tal como ya había resuelto la Junta Electoral Central.

En cualquier caso, teníamos elaborada una propuesta de acción, para pasar a todos los grupos de apoyo, en el caso de que la candidatura fuera definitivamente ilegalizada, que consistía esencialmente de la convocatoria de una jornada de lucha en defensa de las libertades y la justicia social, para realizar los días 4 y 5 de junio. Es decir que la dinámica política que II-SP pretende impulsar hubiera estado presente de una u otra manera en el proceso electoral.

La batalla política por conseguir la legalización de II-SP, fue una batalla de gran importancia y en ella hemos obtenido una primer victoria, gracias a diversas cuestiones, pero queremos destacar aquí la amplísima respuesta en la solicitud de apoyo a nuestro derecho a estar presentes en las elecciones europeas, es decir nuestro derecho a votar y ser votados. Esa respuesta fue muy significativa tanto cuantitativa como cualitativamente.

¿Que hemos conseguido con la legalización de II-SP?

Sencillamente hemos conseguido que nuestro instrumento de acción pueda actuar con cierta ''normalidad''. Que podamos hacer actos informativos, que podamos reunirnos con la gente y agruparla, que podamos hacer ruedas de prensa, aunque estas sean después severamente tergiversadas, para que lleguen a la opinión pública mas amplia nuestros planteamientos.

Algo que en un sistema que se autodefine como democrático debería ser obvio, aquí hemos tenido que sudarlo, que conseguirlo superando tremendas dificultades.

Pero lo principal queda por hacer, y lo principal es conseguir los objetivos iniciales para los que fue concebido este instrumento político que es II-SP, y esos objetivos principales iniciales son esencialmente dos:
  • Crear una dinámica política lo mas amplia posible, socialmente hablando, alrededor de este proyecto, cuyos ejes fundamentales aparecen en su manifiesto fundacional, pero que podríamos resumir en: La lucha por los derechos políticos y civiles de personas y pueblos; la lucha por la justicia social; el impulso a una salida pacífica, política y dialogada al conflicto entre el Estado y un amplio sector del pueblo vasco; la solidaridad internacionalista.
  • Conseguir el mayor numero de votos el día siete, como expresión concreta del respaldo social a los puntos referidos y si es posible que ello dé para obtener un escaño en el Europarlamento.
El entusiasmo militante, importantísimo concepto, es fundamental para conseguir los objetivos señalados, pero evitando triunfalismos engañosos. En nuestras manos está obtener una segunda victoria, conseguir el dos a cero que plantea el vídeo que esta circulando por ahí, pero para ello hay que currar mucho y bien, desde todos los grupos de apoyo.

Hay que trabajarse el voto uno a uno porque no podemos olvidar, justo en este momento, que las elecciones en este sistema están precisamente diseñadas para legitimarlo, y aún cuando la coyuntura sea favorable para el avance de los movimientos populares en las diversas naciones del Estado, esa realidad estructural no ha cambiado un ápice.

En este sentido hay que darle una especialisima importancia al tema de los apoderados y/o interventores, porque es evidente que van a intentar robarnos votos, allí donde no estemos presentes en el recuento, de ahí la importancia de tener el mayor numero de apoderados que pueda cubrir el mayor numero de mesas. Colgaremos una información específica sobre este tema en el fin de semana.

Ya tenemos el instrumento, si lo utilizamos correctamente y conseguimos los objetivos inmediatos, de verdad que habremos logrado abrir una brecha en el muro del sistema, en el muro del búnker y entonces si que estaremos de verdad en el inicio del CAMBIO para las clases trabajadoras y los pueblos

Simultáneamente a la consecución de ese reblandecimiento del muro que protege a especuladores, corruptos y liberticidas, tenemos que construir un autentico dique que sirva para frenar la oleada de profundización en la fascistización y en el neoliberalismo que impulsan los sectores mas reaccionarios del bloque dominante español.

Luis Ocampo 28 de mayo de 2009
www.iniciativainternacionalista.org

viernes, 15 de mayo de 2009

domingo, 10 de mayo de 2009

11.nov.2007 ASESINATO POLÍTICO



Cuando la rabia nos vuelve a hacer temblar. Y se nos agarra el nudo a la garganta y al corazón.
Hoy aprieto los puños y los dientes bien fuerte por cada uno de los compañeros y compañeras antifascistas. Y por la madre que perdió a su hijo de 16 años y que es ejemplo de dignidad y justicia.

Ni olvidamos ni perdonamos.
Carlos, tu mejor homenaje, continuar la lucha. Hasta la victoria.

viernes, 1 de mayo de 2009

Independentismo e internacionalismo

Que una coalición integrada mayoritariamente por formaciones políticas soberanistas e independentistas se denomine Iniciativa Internacionalista es algo que seguramente habrá sorprendido a más de uno. Porque en ciertos sectores de la izquierda todavía persiste la idea -tan absurda como conveniente para los poderes establecidos- de que el independentismo y el internacionalismo son posturas incompatibles, por no decir antagónicas.

El internacionalismo une a los pueblos, mientras que el independentismo los divide, argumentan algunos, ya sea de forma ingenua o tendenciosa. De forma tan ingenua o tan tendenciosa que olvidan incluso algo tan elemental como que, por definición, el internacionalismo presupone la existencia de los correspondientes nacionalismos a interrelacionar. Entendiendo por nacionalismo, huelga señalarlo, no la exaltación arrogante de determinadas peculiaridades culturales ni la reivindicación excluyente de privilegios arbitrarios, sino la pura y simple afirmación de la propia soberanía frente a quienes la niegan o la limitan. Y en una época en la que el capitalismo adopta la forma de un imperialismo avasallador que intenta arrebatarles a los pueblos su identidad para poder arrebatarles todo lo demás, la defensa de la soberanía y el derecho de autodeterminación se convierte en un aspecto fundamental de la lucha anticapitalista.

Así lo han entendido la mayoría de los cubanos, para quienes “socialismo o muerte” y “patria o muerte” se han convertido en lemas equivalentes, puesto que tienen muy claro que la defensa de su nación y la defensa de su proceso revolucionario son una misma cosa. Así lo ha entendido una buena parte del pueblo vasco, cuya lucha contra la opresión de los estados español y francés se funde y se confunde con la lucha de clases. Y así lo han entendido también diversas organizaciones independentistas catalanas, gallegas, castellanas, aragonesas, andaluzas... Y así empiezan a entenderlo, por fin, algunas formaciones de izquierdas de ámbito estatal, lo que ha hecho posible, por primera vez en la historia, la confluencia en una candidatura común -y lo que es más importante, en un proyecto de futuro- de grupos políticos que hasta hace poco se miraban con indiferencia, cuando no con hostilidad.

Cuando en América Latina y en Oriente Medio los desheredados del mundo libran una batalla decisiva contra el imperialismo, las privilegiadas izquierdas europeas tienen la insoslayable responsabilidad política e histórica de unirse en un frente común, en una quinta columna que desde el propio interior de los países ricos, desde el corazón de la bestia, contribuya a desbaratar los planes de expolio y exterminio de un capitalismo exasperado que, también entre nosotros, está mostrando su rostro más brutal. Y en ese sentido, la candidatura a las elecciones al Parlamento Europeo de la coalición Iniciativa Internacionalista-La Solidaridad entre los Pueblos parece un esperanzador primer paso.

Pero la batalla no se libra solo en el terreno específicamente político. Quienes han hecho de la cultura y la comunicación su oficio pueden y deben desempeñar en estos momentos críticos un papel especialmente importante. La consolidación de los medios alternativos, que han conseguido abrir una brecha significativa en el oligopolio de las grandes mafias mediáticoculturales (el número de visitas recibidas por los periódicos digitales más prestigiosos ya es comparable a las tiradas de algunos diarios de ámbito estatal), nos brinda herramientas nuevas y poderosas, impensables hace apenas unos años, que no podemos desaprovechar. Y la estrecha vinculación de los medios alternativos con los movimientos sociales propicia la aparición de nuevos foros de debate y nuevas formas de organización.

En estos momentos de profunda crisis económica e institucional, con la previsible intensificación de las luchas obreras y estudiantiles, la impugnación del discurso dominante y la reflexión sistemática sobre el proceso que estamos viviendo, así como la difusión de las informaciones veraces y las ideas transformadoras, son más importantes que nunca. Y esa es una tarea que nos atañe a todos y a todas.

Carlo Frabetti