jueves, 5 de junio de 2008

Cuando se encoge el corazón

Hay regalos que inevitablemente se nos aparecen más especiales que otros. Con los que se te encoge el corazón.
Éste es un ejemplo, que además es un poco lo que soy yo, de los que paran todo lo que nos rodea y te da el abrazo más sincero. Y el responsable de esto, que es uno de mis pilares fundamentales, es una especie de "experto en mí" y me hace querer ser mejor persona y sentirme mejor persona. Y vivir a flor de piel, el Si te quiero es porque sos mi amor, mi cómplice y mi todo, y en la calle codo a codo, somos mucho maś que dos. Si, la complicidad y los sueños.



Es arma la palabra. Y puñal el silencio Son las sonrisas recuerdos
Como años de azúcar, Es este mundo que nos acoge
Una inmensa jauría de necios.
¡Qué bien que llegaste compañera!
Que bueno verte Con tu mochila de sueños,
Que alegría poder ser remanso
donde descansen tus piernas
ateridas de lucha, de pasos,
de tanto escapar sin saber la próxima batalla.

Todos han de saber que llegaste,
que no hay sitio para derrotas,
ni desesperanzas;
Que salgan todos, Que griten todos a una,
Que cierren fábricas y colegios Bares y olvidos,
Que nadie vuelva a preguntarse Si hay razones.
Déjales mirar tus ojos Que comprendan
Que amor, alegría y lucha
Caben en tan pequeño espacio.

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