lunes, 17 de marzo de 2008

.cat

De un año a esta parte los Països Catalans han marcado significativamente mi vida. Tanto que no puedo decir cuánto. Ni siquiera creo que sepa la trascendencia real de todos estos meses, de todas las caras, de las luchas y las sonrisas, y de todo lo que vendrá. Lo único que sé es lo que siento. Y lo que me hacen sentir los Països Catalans, y sobretodo su gente, no dejará nunca de emocionarme, tanto en lo político como en lo personal. Y son tantas las imágenes, y los fuertes lazos construidos...

Una de las cosas que he aprendido, es que hay querer a tu pueblo, para poder querer al resto. O lo que es lo mismo: internacionalismo.

Ejemplo claro de esto han sido las dos últimas visitas en mi vida de gente que lucha por su pueblo, los Països Catalans, y desarrolla una lucha desde aquí por otros pueblos que están maś lejos, como es el caso de Palestina y el Sahara. Este posicionamiento es especialmente interesante para mí, porque aquí en Madrid, se lleva mucho, dentro de la izquierda anticapitalista el desvivirse por pueblos que están muy lejos, y no participar en la actividad política en el que viven, no tienen como tema transversal del resto de luchas la lucha nacional, o lo que es lo mismo, no encuadran sus luchas en un marco territorial concreto. Y no es tanto que no participen, si no que encima, critican y bloquean trabajo a lxs que sí que luchamos con un marco de acción concreto, que en este caso es Castilla, y Madrid como parte de ella.

No me suele gustar generalizar, pero en los Països Catalans se está tendiendo cada vez de manera más general, a abordar todas las luchas (desde la lucha por la vivienda, la sindical, la estudiantil o la de género o la solidaridad con el Sahara) desde una perspectiva de Països Catalans. La EI está creando verdadero movimiento popular. Muestra de esto son las excelentes campañas antimonárquica y de los 300 años que llevaron a cabo el año pasado. Y esto nos repercute al resto de pueblos en lucha, positivamente. Y yo no dejo de aprender y de ilusionarme con todos los proyectos que voy conociendo y que terminan en .cat. Y no me cansaré nunca de tender puentes entre ambos pueblos. Y nunca dejará de surgirme desde lo más profundo tanta lucha y tanto cariño. Porque soy castellanista, y el castellanismo es una realidad solidaria e internacionalista. Y el internacionalismo es algo concreto, no abstracto, y hay que practicarlo.

Pablo o María o Lu o Cesk o Enric o tantxs otrxs, moltes gràcies pel vostre cor, pel vostre suport. No tinc paraules.
Visca la terra!
Visca els pobles en lluita!

3 comentarios:

Tondo Rotondo dijo...

La actitud que relatas de ser supersolidario con causas -cuánto más lejanas mejor- me suena...

Y mira, un hecho me hizo pensar sobre esto... dándole la vuelta. En Belfast conocí a algunos miembros de la delegación estadounidense que asistia a una serie de actos políticos republicanos, era la delegación más numerosa: unas 500 personas. También se realizó una manifestación, que ha sid la única a la que he asistido junto a banderas norteamericanas... en este caso, dignas enseñas, en lucha también por un futuro que queremos nuestro.

Pués le pregunté a uno de los abanderados sobre la situación en los EUA: me comentó que estaba fatal, y que centraba sus fuerzas en la libertad de Irlanda, en hacer lobby de presión a favor de la reunificación. El descendia de irlandeses y yo entedí positivamente su actitud.

Otra historia es lo que relatas: el "megarevolucionario" solidario sólo a partir de 1000 km. de distancia.

Maria Freixas dijo...

ire!!!
companyera!!!
ai que ver con que ojitos nos miras i la verdad aqui tambien hay mucho ciudadano del mundo..........peró algunos no dejaremos que la lucha internacionalista deje de passar por la del propio pais!! nos conoces de sobra...;P

la lucha internacionalista no tiene sentido si se olvidan las propias raices!!

besos guapa i nos vemos el jueves por la mañana que os vengo a buscar a la estacion que esta al lado de mi casa!!

salut i lluita

Cèsar Llamborda dijo...

Buen post!