sábado, 5 de enero de 2008

VerdCel - verde cielo de la innovación

Hoy se me viene a la cabeza los VerdCel.
VerdCel es una formación de gran calidad y originalidad que ha revisado la canción de autor, son de Alcoi (con i, no con y), como Ovidi Montllor, y como él son comprometidos e innovadores. Apuestan por la música, la palabra y el cuerpo como medios de expresión. Teatro y música de autor. Poesía y arte. El mensaje que lanzan son premisas fundamentales para el ser humano, sin dejar de lado su tierra y aquéllo por lo que luchar, que en definitiva es lo que nos hace sentir. Letras preciosas, puesta en escena bellisima.
Tuve la oportunidad de coincidir con ellos, tras miles de casualidades en un desapacible bar de un barrio precioso de Madrid, donde actuaban el último día del pasado octubre. A pesar de lo raro de la situación, viaje desde Alcorcón para ver a una formación alicantina que nos había aconsejado Xavi Sarrià y que desconocíamos totalmente (¿qué música harían?), llegar a aquél horrible bar, 1 hora tarde, y no haber nadie, y cuando digo nadie, estoy diciendo que nadie, ni los VerdCel estaban!! y tras sentir cierto abatimiento y gritar aquél camarero con aspecto oscuro hacía la puerta del bar: "¡Ehh, chavales, aquí tenéis unas fans!" ..... y entrar 5 jóvenes ....que no conocíamos de nada y que no nos conocían de nada ... nos encontramos con los VerdCel. Y este fue el principio de una noche mágica, que terminó en un especial hermanamiento entre Acloi (con i) y Alcorcón por las calles desiertas de esta última ciudad, mi ciudad. Qué vibraciones desprendíamos desde la primera mirada. Hacía mucho que no sentía algo así.
Los VerdCel, soprendidisimos, volvieron a la furgoneta, cogieron las guitarras, y nos hicieron un íntimo mini-concierto para tres personas en el bar feo de Madrid. Qué situación más rara. A mí se me caia el alma al suelo de verles, venidos desde el Pais Valencià, que nadie hubiera ido a verles, y que su único plan hasta que llegamos nosotras era irse al hotel a llorar. Así que hice una llamada, y todxs nos montamos en la furgoneta con destino Alcorcón, siempre lugar acogedor. Siempre. Risas, incertidumbres, el dejarse llevar y alboroto generalizado. Allí nos esperaban mis amigxs del bar Calle76, donde actuaría Cesk Freixas a las semanas de esta aventura. Allí pudieron dar un concierto en condiciones, con un escenario, con un público, y con una complicidad abrumadora. Un espontáneo alcorconero se subió al escenario y les cantó la cançó de bressol y esto ya fue el colofón para desmontar las ideas preconcebidas que traían los alcoyanos, como les pasó a los compañeros de La Gossa Sorda cuando les trajimos a Madrid. ¡¡Gente en Madrid hablando catalán y conociendo la historia y la cultura de los països catalans!! La verdad que fue una locura de bonita esta noche.
Acabamos de bar en bar, y una sentida despedida, largos abrazos, viscas a la terra y cierta pena por la separación. Qué bien lo habíamos pasado. Cuantas sonrisas, cuantos descubrimientos. Fue corto, pero apasionante. Fue una noche a ratos rara, a ratos ya llena de cariño. En Alcorcón somos unxs facilones, y nos quedamos enganchadxs de los VerdCel enseguida... Encontraron un cachito de familia, y esta hospitalidad y la naturalidad les emocionó mucho. A nosotrxs también.

VerdCel, música, compromiso y todo corazón. Os los recomiendo.

3 comentarios:

Xavi S. dijo...

Gracias Irene por tu alegria y tus palabras. Eres ejemplo y coraje.

Un abrazo desde València,
Xavi.

alfOnS dijo...

gràcies xavi pel teu comentari i per la mà prestada ja en aquell dia. una forta abraçada, alfOnS de VerdCel.

ire dijo...

Moltes graciès als dos. De tot cor. Así, desde aquí la vida se hace más sencilla.

Una abraçada molt forta i sempre endavant, sempre en lluita.