miércoles, 30 de enero de 2008

Alcorcón es un sentimiento. Alcorcón, lugar acogedor

...
Alcorcón, cuna de alfareros;
Alcorcón, pueblo de Castilla,
Alcorcón, lugar acogedor.
Eres para mi, cual árbol de raíces profundas
así Alcorcón nuestro pueblo creció,
acogiendo en su dulce penumbra
a todo aquel que cobijo pidió.


Así dice el himno de Alcorcón.

Y mira que yo no soy "muy de himnos". Pero he de reconocer que éste es realmente representativo de cómo llegó a ser, de lo que fue y lo que es Alcorcón. Hace poco que lo descubrimos, y nos tiene maravilladxs, e incluso lo estamos dando a conocer entre lxs vecinxs como parte de la historia del municipio.

Alcorcón es un pueblo del sur de Madrid, a sólo 15 minutos en coche, que se encamina a los 200.000 habitantes. Un pueblo de casi 200.000 habitantes, donde prácticamente casi todo el suelo urbanizable está ya urbanizado. Todo lo que está cerca de Madrid termina perdiendo sus dimensiones "normales", hasta los términos que las definen. Y aunque no es exactamente Madrid, sí es cierto que Alcorcón sufre a Madrid. Aunque todavía quedan ritmos que no nos han conquistado, ni parcelas que hayan descubierto, en general casi ya no puedes ir andando a ningún sitio, manadas de gentes cabizbajas en las horas puntas, todo a una hora de donde vives, atascos monumentales, contaminación, especulación ...


Pero Alcorcón es un lugar acogedor.
Más que por lo que es en sí, Alcorcón es un lugar acogedor por sus gentes y su historia de unidad antifascista. En Mayo de 1995 los nazis mataron a Richard, un joven antifascista compañero y vecino de la localidad. Esto supuso un antes y un después en nuestras vidas, en nuestras luchas, en nuestro sentir, y en llevar como bandera el ¡Si nos tocan a unx, nos tocan a todxs! Esto supuso que vivieramos y entendieramos que lxs asesinxs fascistas actúan con impunidad en nuestros barrios, y que lxs que luego nos pegan porrazos y nos detienen cuando salimos a honrar la memoria de nuestrxs compañerxs, van de la mano de los asesinos, y que las instituciones siempre miran a otro lado. Y callan. Y otorgan. Este capitulo fue duro, pero aprendimos mucho. Aprendimos a estar juntxs, más allá de siglas, de colores y de tonterías. Aprendimos a defender nuestro barrio, a crear barrio, a tomar aquello que es nuestro y que nos lo arrebatan día tras día. Aprendimos a ser solidarixs. Aprendimos a organizar nuestra rabia y la impotencia. Y esto llega hasta nuestros días.

Ahora andamos inmersos en la preparación de los carnavales, y esto que escribo arriba se plasma en lo concreto estos días. Esto es lo especial, sentir y practicar autogestión, autonomía, autoorganización, el todxs a una, el equivocarnos, levantarnos, y seguir siempre adelante, la autodefensa. El querer hacer algo y hacerlo. El relevo generacional. El convivir en comunidad, el ser un grupo que anda unido. Ejemplos claros de esto pueden ser las dos ediciones del Mundialito Antirracista que organizamos en la localidad, o los carnavales del próximo sábado o el brote antifascista del enero pasado. Hemos tomado como nuestro el: Juntxs, alegres y combativxs de Estellés y tenemos claro que "nada pueden bombas donde sobra corazón".

Para ojos de muchxs Alcorcón es un caso muy especial. Algunxs hasta nos tienen en muchas cosas como referente de lucha y encuentro. Algunxs nos tachan de "barrionalistas", y en ocasiones es cierto que hemos pecado de esto. Y supongo que estar y sentirte tan apegadx a tu lugar de acción puede provocar estas cosas. Pero el barrio es únicamente el primer paso del trabajo político; igual que nos desvivimos por otros pueblos, hay que hacerlo con otros barrios.


Hay un cántico que se puede escuchar en las gradas que dice:

"Alcorcón es un sentimiento, Acorcón es una pasión, Alcorcón Antifascista, Alcorcón Revolución"


Esto es lo que resume, y pasa y se siente en Alcorcón, mi lugar acogedor.

3 comentarios:

txolo dijo...

Si antaño Móstoles era el referente del sur, ahora el ariete sureño es Alcorcón y eso se nota, hay bastante militancia y gente muy maja de todos los colores.

No voy a negar que yo veo también cierto barrionalismo del que hay que escapar, aunque me parece en cierto modo normal, ya que muchos además de militantes sois colegas de toda la vida y eso influye mucho, porque tenéis vuestros sitios comunes, vuestro fortín...

Con toda la garra que tenéis, si dejáis atrás el barrionalismo ya seréis cum laude.

Para mi los de Alcorcón sois de lo mejor de Madrid

Viva Alcorcón, lugar acogedor!

Tondo Rotondo dijo...

A parte del Madrid estricto y de Tres cantos (UAM)poco conozco de esta tierra... lo que si puedo atestiuar es que en la UAM coincidí con una gente muy maja y luchadora...

Un post muy poético, amarado de la ternura de los pueblos: de esta solidaridad de la que nos hablava el Che.

Botxua dijo...

que solemnes somos los de Alcorcón por Dios, me ha encantado la entrada!!!

A ver si este fin de semana nos vemos, fijo que voy a los de Cesk en el barrio,que llevo encerrado con los estudios ni se sabe, que estressss...

Y Txolo no te confundas, el barrionalismo proletario si no cae en posiciones pequeño-burguesas es perfectamente compatible con la lucha social y nacional del pueblo castellano. Que mejor ejemplo que nuestro "castellanisimo" himno, recuperado del olvido por la curiosidad del antisistema barrionalista.

De todas formas Alcorcón es eso, un sentimiento, metafísica de la chunga...

Alcorcón antifascista, Alcorcón revolución!!!